viernes, 6 de noviembre de 2009

La venganza de Santa Claus

Como Jack intentó adueñarse de la Navidad, supongo que Santa Claus se propuso este año adueñarse de Halloween; por eso el día 31 ya estaban los turrones en el super y los empleados del ayuntamiento colgando las luces por las calles... Hipocondria también se ha adueñado de mí,y yo, de algún modo, también de ella. Si lo piensas, ¿no es romántico? Igual que dos amantes que se pertenecen mutuamente. Hay que joderse, que "hipocondría" tuviera que ser femenino, con lo bien que quedaría que Hipocondria fuera tío. - ù.ú Así me agradeces mi compañía... Hipocondria, tú cállate y vuelve a tus ensoñaciones lúgubres, que estoy hablando. - Pero si no sabes ni de lo que va esta entrada... Que te calles, leñe. Ahora que me estaba inspirando. Pues ya ha llegado el frío, Hipocondria, y en esta época del año siempre nos envuelve una dulce melancolía, una suave modorra... así como con la cara de alobaos de los que se están enamorando... - ¡Enamorándote! ¡Ja! Eso es la fieebree... Ay, Dios mío, ¡eso debe ser la gripe A! ¡Rápido! ¡Un médico! ¡Ay que nos morimoos! "Baka", quién te ha dicho que yo esté enamorándome. He dicho "como si". Pues tienes que saber que la Navidad es una época de apariencias, igual que Halloween. Sólo que en Halloween nos disfrazamos de muertos, y en Navidad nos disfrazamos de vivos. Por eso, igual que en las estanterías del Mercadona se mezclan las calabazas y los polvorones, un día de estos Santa se va a equivocar y va a traer a Rudolf vestido de reno sangriento. E igual que yo puedo parecer enamorada o puedo parecer indiferente, la realidad puede ser lo uno o lo otro o puede ser todo lo contrario. Así que tú, Hipocondria, eres mejor que cualquier amante, pues estás tan cerca de mí que puedes saber cuándo me disfrazo y cuándo no, incluso si yo misma no lo sé. -Ay qué bonito... Dame un cleenex... Y ve poniendo el video del Lamento de Jack antes de que los lectores nos linchen...

lunes, 19 de octubre de 2009

Hello, Ween! (la nave de Pi-piu, 2ª parte)

Hola, soy yo. Supuestamente la misma que tiene que preparar una clase para mañana y exponer delante de una audiencia de 20 personas serias. No. Yo no soy esa, como decía una canción... Realmente a mi corazón le importa un comino si esos niños aprenden algo o si parezco una buena oradora o no, ¿verdad? Luego, cuando mi máscara o disfraz - ahora que se acerca Halloween - esté en peligro, la mente pensará otra cosa. Pero esa que tiene que preocuparse de estudiar y de currar no tiene nada que ver conmigo. Yo soy algo peor, queridos niños... Yo soy esto. Yo soy una página en blanco, quizás. Una no sé cuánto que no sabe qué. Por eso me gusta la nave de Pi-piu. Todo se ve tan lejano aquí... Nadie se asustará de verme, por incompleta que esté. Mi psicóloga, que para suerte suya, nunca podrá entender mi verdadera naturaleza y calaña, me recomendó que me apuntase a algún cursillo o actividad de esos que tantos hay para relacionarse y compartir aficiones. Yo me puse a buscar el cursillo gratis para almas en pena en los tablones del Área de Juventud, pero no estaba. Sin embargo, sí he encontrado un montón de cosas curiosas que hacen los vivos vivientes. Por supuesto, está el cursillo de ofimática para desempleados, el de reparación de calzado y el de maquillaje con maletín de pinturitas de regalo. Tampoco podía faltar el de clases de salsa (ve con pareja, y si no la tienes, ya sabes a lo que vas), el de aerobic, el de escritura creativa y el de teatro. Y seguro que también sabías que hay gente que se reúne para hacer tai-chi, meditación budista, yoga, o aprender sobre las flores de Bach. También, y uno que me gusta mucho, es el taller de encaje de bolillos. Pero resulta que eso no es más que el principio. Resulta que hay un grupo de gente que se reúne algunas tardes en una tetería adonde acude un cuentacuentos que cuenta cuentos al revés. Resulta que hay un encuentro de intercambio libre de idiomas (¿cómo será eso?) en un callejón del centro de la ciudad. Resulta que hay una escasa y extraña porción del género humano que a partir de las 22h del sábado sale por esta ciudad a repartir una especie de "Happy Meals" a los "sintecho"... Resulta que hay una casa de okupas donde se discute sobre arte y cultura... Es que resulta que hay un club de astrónomos que recitan poesía delante del telescopio. Y gente que en vez de irse al "Bershka" se ha inventado algo que llaman "La Tienda gratis" que consiste en que dejas allí la ropa que no quieres y coges lo que te dé la gana. También los hay que comen cocina vegetariana mientras escuchan música de piano, y pequeños conciertos donde fusionan flamenco con tango, milonga, malambo, tap irlandés y el sonido ancestral del bombo legüero con ritmos árabes y africanos con música moderna... (leo textualmente). Y esto no es nada. En fin, tantas cosas que han desatado mi imaginación de fantasma con ganas de atravesar paredes... ¿Cómo demonios será la atmósfera en uno de esos pequeños y escondidos sitios donde se reúne esa gente para hacer esas cosas extrañas, mientras yo paseo otra tarde nubosa confundiéndome entre la gente y la luz de las farolas? Oh, Dios. Así va a ser mucho más difícil encontrar mi forma.