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sábado, 27 de febrero de 2016

I'm alive

No es que me encante Kuroshitsuji, sólo me gusta mucho el dibujo y me gustan Ciel y Elizabeth. Pero esa canción de Becca del ending me encantaba. I´m alive, estoy aquí aunque hace tantos años que no escribo.

Hipocondria está conmigo, ha vuelto. Al fin y al cabo es mi compañera más fiel, la única que no se ha olvidado de quién soy y qué cosas me gustan, aun cuando yo misma he intentado traicionarme. Me consuela saber que ella, agazapada en mi subconsciente, se acordará de quién soy, de quién solía ser, por mucho que la vida me cambie.

Sólo quería pasar por aquí y decir hola. Sé que este blog no lo lee nadie, y quizá por eso me siento más libre para escribir. Cuando la lógica, la fe, la esperanza sea del color que sea, nos faltan, escribir puede ser una buena terapia.

Por si alguien lo lee, que nadie se alarme. Estoy viva, I´m alive. No me pasa nada, me quejo de vicio. Tengo trabajo de momento, en un país de parados, y excepto mi relación con Hipocondria y cuatro cosas, mi salud es buena. Sólo me siento inmensamente sola y derrotada. No he tenido fuerza para cambiar las cosas que no me gustan, aunque lo he intentado un poco, pero no ha dado resultado.

Volví a este blog porque me acordé de aquellos posts que escribí sobre "Cómo triunfar en la vida, según el anime". Y es que he vuelto a ver "La melancolía de Haruhi Suzumiya", que me encanta. SPOILERS a partir de aquí: Aunque Haruhi es desagradable - y estoy de acuerdo con una amiga que odia a este personaje por eso, por su inmenso egoísmo -, no pude más que amarla y sentirme identificada con ella desde que supe lo que le pasaba. Yo también siento que nada tiene sentido, que nada tiene color. Yo también querría ir a buscar cosas sorprendentes, y lo más sorprendente de todo: Kyon. Pero en este anime del mundo, Dios sabrá, como autor (recordemos a los autores barrocos como Calderón) qué papel tengo. Alguien debe de saber para qué estoy aquí. Me pregunto si sólo soy un personaje secundario, de esos de apoyo, cuya desgracia grande o pequeña, o cuya vida insignificante sólo sirve para hacer de fondo a los protagonistas. En ese caso, tendría que dar gracias al Autor por haberme dado un papel, por tener la oportunidad de participar en la obra. No sirve de nada llorar ni patalear, porque incluso cuando lloro o pataleo, sólo puedo hacerlo con las lágrimas que él me da.

Quizá no me he esforzado lo suficiente. Haruhi buscó mucho, se unió a muchos clubes, mantuvo una fe inquebrantable durante años y confió en ella misma hasta llegar a su destino. Puedo seguir esforzándome con las líneas que el Autor me ha dado en el mundo. Quizá se compadezca de mí y me convierta en una pequeña diosa, como Haruhi, a la que la autora de su novela dio el estatus de divinidad con capacidad para crear o destruir el mundo a su antojo. Paulo Coelho dice en una de esas frasecitas maravillosas y ñoñas con las que nos compra deliciosamente a los del gran público: "Cuando tienes un deseo, el universo entero conspira para que se cumpla". Quizá si mi deseo es muy muy grande, altero el espacio-tiempo, como Haruhi.

Una de las cosas que más me gusta de "La melancolía de Haruhi Suzumiya" es ese capítulo en que se crea un espacio cerrado dentro de un sueño donde Kyon está atrapado con Haruhi. Ella no quiere despertar, no quiere volver al mundo real. ¿Sabes por qué me gusta tanto ese capítulo, Hipocondria?

- ¿Por qué?

Porque además de ser muy bonito, como idea, lo de encontrarte de noche en un sueño con la persona que más te gusta, entiendo perfectamente el sentimiento de Haruhi. FIN DEL SPOILER. Una vez, ¿no te lo he contado?, conocí al chico que me gusta en un sueño.

- ¿Hablas en serio?

Hablo en serio. Es la única vez en mi vida que he sentido eso del "flechazo".

-¿Cómo fue?

Lo conocí en una fiesta, aunque ni él ni yo éramos invitados. Él era el hijo del dueño de la casa. Yo iba a hacer un recado, y él era el único que estaba allí en aquel momento para atenderme. Recuerdo que el patio era grande, blanco y resplandeciente, con columnas. Estaba todo lleno de mesas llenas de comensales alegres que hablaban y reían, a la luz de las velas y las lámparas. Y él llegó y se puso delante de mí, y me preguntó, y yo le di el aviso que traía para su padre. Pero eso no es lo importante. Lo importante es lo que realmente pasó. Que al vernos, fue como si nos reconociéramos. No sé decirte qué sensación me envolvió, jamás me he sentido así de bien, no quería irme de allí. Nos sostuvimos la mirada todo el tiempo que hablamos, y no queríamos irnos. Sé que era mutuo. Me enamoré, nos enamoramos, instantáneamente. Fue como si el corazón se llenara de un sentimiento de felicidad que hubiera llegado para quedarse, como si una voz interior dijera: "oh, así que esto era lo que estaba buscando". Era tan genial que nos estábamos viendo, y ni siquiera nos lo creíamos. Lo sé porque yo veía en él la misma cara que yo debía de tener, de una mezcla de felicidad absoluta y de estupefación, incredulidad.

- ¿No te estás inventando esto? - dice Hipocondria comiendo palomitas con la cabeza llena de rulos.

No, Hipocondria, no podría inventarme algo así.

- ¿Cómo era él?

Pues... era un chico normal. Era más alto que yo, joven como yo, de una complexión normal para un chico de su edad, sano y fuerte, como puedes ver a muchos por la calle. Vestía como cualquier hombre, con un pantalón largo y un polo, rojo, creo recordar. Tenía el pelo castaño, o castaño oscuro, y la piel blanca. No me acuerdo del color de los ojos. Sé que era muy guapo, el hombre más guapo que he visto nunca. Nunca me he sentido tan bien al lado de alguien. Era como un hechizo. Era pura atracción. Cada cosa que veía me parecía perfecta, y al lado tenía otra de mayor perfección. Su voz, su presencia... Y sin embargo, era un chico tan normal...

- No entiendo. Dices que era perfecto y era normal. ¿Cómo eran sus rasgos, su cara?

Pues aquí viene lo bueno. No lo recuerdo con claridad. No sé qué cara tenía. No podría dibujarlo, ni decir si tenía la nariz así o asá, ni el color de sus ojos, o la forma de su boca o de sus cejas. Sólo sé que lo encontré y nos enamoramos en un sueño. Y entonces, justo entonces, cuando no quería despertar, oí que mi madre me llamaba para que me levantara porque el despertador había sonado. Recuerdo que estuve un tiempo, no sé si fueron cinco minutos o si fue media hora, pensando que no podía ser, intentando comprender que me había despertado, pensando que quería volver al sueño, que no podía ser mentira ahora que había encontrado al chico de mis sueños.

- Literalmente, ja, ja... - dice Hipocondria limándose las uñas. - Me imagino el chasco.

SPOILER. Por eso me gusta tanto ese capítulo de "Haruhi Suzumiya no Yuutsu". Ella, pobrecilla, sólo quiere vivir en ese sueño. Y por eso me gusta tanto esa canción, "God knows", en que dice: "en un sueño [...] tú estabas allí, yo estaba allí, y todo el mundo había desaparecido..." FIN DEL SPOILER.

- Qué interesante. Cuéntame más cosas de esas. Con ellas puedo hacerte llorar luego. Por cierto, ¿crees que puede ser el mismo chico que viste en tu cuarto?

¿Cómo sabes tú eso?

- Yo lo sé todo, amiga. Las amigas se cuentan todo, todo. Y yo soy la amiga más cercana que tienes, corazón.

Sí. Ves en mi subconsciente para castigarme luego con las cosas que quise y no hice, las que concebí tan secretamente que ni yo me di cuenta. Ahora que lo pienso... sí, he pensado muchas veces que el chico de mi sueño y el que vi en mi cuarto son la misma persona. Y las dos veces, aunque estaba directamente mirándole a la cara, no pude recordar luego sus rasgos, pero... tú sí...

- ¿Yo?

Tú. Tú debes de recordarlo, sin lugar a dudas. Porque tú lo viste como yo, pero, aunque yo olvido por designios del cielo o de la razón, tú no olvidas, Hipocondria. Tú eres capaz de traer de los abismos del recuerdo de la infancia los miedos más recónditos. También debes de recordar los placeres más sublimes, los momentos de felicidad más radiantes. Así que tú sabes cómo es su rostro, cómo suena su voz... Tú sabes quién es él.

- No lo sé. Es posible...

Entonces no nos rindamos. Si alguna vez me lo cruzo, tú lo reconocerás al instante. Y por eso cuando quedo con algún chico me invade ese sentimiento de rechazo. Ahora todo encaja. Ahora me siento mejor. Es muy fácil. Si es él, sentiré la señal. Si no, es que no es él.

- ¿Y si no nos lo encontramos nunca? Sabes que eso es lo más probable. Que sólo sea un fantasma que creé para ti.

No digas eso. Hay que creer. Creer o morir.

- Sabes que estás como una cabra, y menos mal, porque el saberlo es lo único que te salva de no ir al loquero, cariño. Sabes perfectamente que la mayoría de la gente nace y muere sin encontrar jamás al chico o la chica de su sueño. Sabes que si lo encuentran, dura un segundo, y que termina siempre mal. Sabes que el amor no existe más que en animes, cuentos y milongas. Sabes que lo más racional es buscarte compañía aunque no estés enamorada, que es lo que hace la gente cuerda, y luego ir viviendo, y caminante no hay camino, se hace camino al andar. Sabes que tendrás que conformarte, o conformarte o reventar, y calmar tus deseos como puedas, que es lo que hace la gente en todas partes desde que el mundo es mundo. No te preocupes, yo estoy aquí para ti, siempre estaré para ti.

Di lo que quieras. Sé que me aconsejas bien porque en el fondo me quieres. Pero tú no eres la Autora de este argumento, así que ¿quién eres tú, quiénes somos nosotras para decir que no puede suceder esto o aquello? Puede suceder todo, y pensar negativamente sólo es falsear la realidad. En uno de los mundos posibles que contempla el libro de Tsui´ Pen, como se cuenta en El jardín de senderos que se bifurcan, yo voy a conseguir lo que quiero y voy a encontrar al chico de mi sueño. Él debe de estar buscándome.

- Pero ¿quién te va a buscar a ti, prenda mía? Anda, vete, vete a ver anime y déjame dormir tranquila. Toma, escucha I´m alive, a ver si se te pasa.

jueves, 2 de mayo de 2013

Carta de amor para Hipocondria + Inu x Boku

Finalmente he comprendido que no puedo olvidarte.

Hace mucho tiempo, te conocí. Tanto tiempo, que me arrastró a un lugar desconocido donde no estabas tú. He tardado en darme cuenta de que desde entonces no vivo. Creía que había sobrevivido y es cierto que respiro, pero... ¿y qué?

Sin darme cuenta busco las sombras que se te parecen. En el cine, en la calle, entre mis conocidos... Palabras, historias, personas... pequeños chispazos de luz que me quieren recordar algo, pero no me acuerdo. Eso no era.

Desde aquel día vivo mi vida de una manera mezquina y miserable. No importa lo que invente, lo que sueñe o lo que diga. Nada es real. He pensado de forma positiva: "vamos, seguro que encuentras a la persona correcta, que te haga sentir aquello otra vez". Pero, ¿qué puede hacer el mundo entero con sus posibilidades y probabilidades? Yo sé con total seguridad lo que sentí estando contigo.

Esa es la razón por la cual no creo en nada. Ya no lloro ni río. Honestamente, me importa un comino el mundo, incluso cuando yo digo que no y me quiero hacer la noble. Antes de empezar contra la idiotez del orbe, ya me canso... Nada tiene sentido, no entiendo, no oigo nada. Leo la palabra "eternidad" y recuerdo haberla entendido. Escucho la palabra "felicidad" y recuerdo haberla visto. Los años han pasado y corren, corren... Cada vez estás más lejos.  Y todo el mundo no es nada más que un eco gris y difuso de sí mismo. Los sabios me hablan de ciencia, las noticias sustituyen las sonrisas, el despertador ordena que sea de día o de noche, las facturas me asedian, un conocido me llama para tomar algo... Pero todo es mentira.

Me pregunto qué debo hacer.  ¿Acostumbrarme a esta burda imitación de vida? Hoy me ha venido a la cabeza la aterradora idea de que para mí, eras tú. Que Dios me asignó mi dosis de sublime amor y que eras tú el encargado de dármela, y me la diste toda entera en una sola toma que por poco me mata -pero hubiera sido felizmente-. ¿Eras tú y ya no hay nada, nada más? ¿Eso es?

- Oh Dios mío, qué cosa más bonita... Como que me llamo Hipocondria, te digo que nunca me han escrito nada tan hermoso. Sí quiero. Pero, ¿no crees que es un pelín exagerada? ¿Es para mí? Hay cosas que no entiendo.

Nada de eso, Hipocondria, amiga, claro que es para ti.

-¿Estás segura?

Sí. ¿Acaso hay o ha habido algún hombre en mi vida? Más cercana a mí que tú no ha habido nadie.

- Verdad verdadera. Quién te va a querer como yo. Pero si quieres que te haga sentir de nuevo aquello, sólo tienes que pedirlo, nena. ¿Prefieres que te deje sin respiración o que un sudor frío recorra tu cuerpo?

Prefiero el sudor frío. Lo de la respiración era demasiado "hardcore".

- Dicho y hecho. Prepárate, esta noche serás mía.

Uy, Hipocondria, lo pones de una manera... Que yo soy hetero...

- Pero yo no soy nada concreto, sólo me has dado género femenino para poder hablar de mí, baby. No haber empezado con esa carta de amor. Luego si me enamoro, la culpa será tuya.

Es que estaba inspirada. Vi otro anime que me moló.

- ¿Te moló mucho?

Sí, al menos parte de él. Todos los animes últimamente tienen cosas sucias, es muy difícil encontrar uno limpio y bonito. Pero a mí me basta con que parte de él sea limpio y bonito. Y este tenía una parte que me pareció sencillamente bella.

- Había amor, ¿verdad? Si no tú no te dignas a mirarlo.

Sí... Pero es muy curioso, aunque es el anime donde más se veía el amor de todos los que he visto, cuando miré por curiosidad las opiniones de la gente, la mayoría decía que la historia era mala e insulsa y que no le habían sacado partido al anime.

-¿Y no era así?

La mayoría de los animes tiene una historia mala, Hipocondria. Hasta las más "cool" sólo están hilvanadas para el show. Pero si hay peleas, sangre, tetas grandes, espadas gigantes, superpoderes y explosiones por doquier, la gente ya dice que es un anime espectacular, y que es "bueno". El problema es que en este anime los superpoderes eran secundarios, lo más encantador de la chica era su honestidad e inocencia, y lo más atractivo de cada capítulo eran ni más ni menos los sentimientos. Y no esos culebrones insoportables de tipas casquivanas que no saben dónde o con quién van a perder las bragas porque se enamoran de todos, ni esos reyes del harén que van de caballeros pero es sólo para ver cuál cae antes, no. Lo que a mí me ha gustado es que era una historia de dos personajes que se estaban buscando mutuamente, y que no les valía nadie más. Por eso hay gente que dice que es un anime aburrido para lo que podría dar de sí la historia. Vamos, si no hay guantazos, muerte y folleteo, ¿a quién le interesa? -es lo que dicen ellos seguramente-. Yo admito que la historia no está del todo bien desarrollada, pero es lo más sensible, lo más deslumbrante que he visto nunca en un anime. Vamos, que para mí hasta son perdonables esos personajes indignos -que en los comentarios, son los favoritos de la gente, curioso- que rodean a los protagonistas. Seguramente si Kagerou y Zange y la vieja de las gafas hubieran dado  rienda suelta a su depravación durante una noche de un capítulo entero, a la gente le parecería la leche. No se han dado cuenta de que son monigotes -algunos más repulsivos que otros- para resaltar la "belleza de los héroes". No se les ha pasado por la cabeza que el amor era el protagonista, y que no es que las rivalidades ancestrales y las desviaciones perversas no estuvieran bien contadas, sino que nadie quería verlas desde el principio.

-¿Por qué te apasionas tanto al rebatir las críticas?

Yo sé que no es más bueno -ni peor, para nada- que otros animes, pero me ha dejado tan triste comprobar otra vez que la mayoría de la gente no ve las cosas que yo veo, y viceversa. Me pone de mal humor.

-Oh dear... Dejemos algo de música y fan-art. Abstenerse personas a las que no les guste el tecno. Oye, por cierto, ¿por qué siempre hablas de lo mismo?...



lunes, 21 de enero de 2013

Cómo triunfar en la vida, según el anime, 3ª Parte

Sé que no tengo mucha gracia, pero sigo queriendo contaros con sarcasmo qué hay que hacer para ser un triunfador basándome en los animes que conozco. No quiero que se malinterprete, no odio a Haruhi Suzumiya, a Amu Hinamori ni a Chii, de hecho son personajes que me encantan. Pero bueno, simplemente reflexionemos sobre estas cosas.

PROBLEMA 16: Soy una estudiante de piano desastrosa y de personalidad infantil. Hace tiempo que no me baño y tengo síndrome de Diógenes, y el peste está empezando a alcanzar al vecino. ¿Acabaré en un psiquiátrico?

SOLUCIÓN: Tu vecino, que resulta ser tu amor platónico y un futuro director de orquesta prometedor, vendrá a limpiarte la casa y te lavará el pelo. Empecemos por ahí.

PROBLEMA 17: Debo de ser tan poco atractiva que me puedo vestir de tío y nadie lo nota. Me han metido en un club donde todos son tíos y ninguno se da cuenta. Yo estoy contenta con mi look andrógino. ¿Tú qué piensas?

SOLUCIÓN: ... No, lo siento. He llegado a mi límite. Yo también quisiera que un tío rubio, guapo, con buen corazón aunque sea tonto me confundiera aunque fuera con un chucho y me tratara con cordialidad. Capulla.

PROBLEMA 18: Soy la presidenta del consejo de estudiantes y me encanta repartir leña y dar caña a todos los tíos y tías de mi instituto. Por mi situación económica, por las tardes trabajo de camarera mona y tengo que bajar la cabeza ante los clientes. Si me descubren, ¿qué pasará?

SOLUCIÓN: Si yo fuera tú, me odiarían se descubriera o no, pero por ser tú, lo peor que te va a pasar es un tío rubiales, potente, ojos verdes, voz sexy y personalidad interesante.

PROBLEMA 19: Tengo un hermanito adoptado con serios traumas del pasado. No somos de los mismos padres. Ha crecido mucho... Él tiene el pelo claro y los ojos violeta. Yo lo consolaba cuando éramos niños pero ahora que ha crecido a veces actúa raro, se me acerca mucho al cuello y eso me preocupa.

SOLUCIÓN: Tías con suerte las hay en todas partes. No, me retracto: sólo en los animes.

PROBLEMA 20: Soy un vago profesional y durante años me he esforzado en no hacer absolutamente nada con mi vida. Últimamente se me remueve la conciencia y me pregunto si me arrepentiré de aquí a unos años.

SOLUCIÓN: En realidad, eres un genio de mente prodigiosa. Una belleza de fascinantes ojos que encontrarás en el club más muerto que hay, será la motivación que te falta para sacar tu talento oculto. Ella se interesa por tu habilidad.

PROBLEMA 21: Querido Dios, soy yo, me da envidia la forma en que todo les llega a esta gente de los animes, no los soporto cuando pienso en ello. Soy vaga, torpe, poco atractiva y miedosa. ¿Qué maravilloso futuro me espera?

sábado, 19 de enero de 2013

Cómo triunfar en la vida, según el anime, 2ª Parte

No he pegado ojo en toda la noche, y he aprovechado las largas horas mirando la oscuridad para pensar más ejemplos de cómo cualquier problema tiene solución en los animes. No desesperes, tu situación no es lo suficientemente mala como para superar la de estos personajes. Y mira, a ellos no les va mal del todo.

Si te creías un desgraciao es porque no contabas con los trucos del destino. Como la vida misma.

PROBLEMA 8: Soy una chica inútil, torpe, de esas que tropiezan y lloriquean por todo. Soy dulce, pero la verdad es que estoy cuajada. ¿Cómo saldré adelante en la vida?

SOLUCIÓN: En realidad, eres la protagonista. Tú no lo sabes, pero tienes un talento innato para la magia y además vas a estar monísima. Sólo espera a que un carnerito de peluche entre por tu ventana. Ten cuidado que el carnerito es macho, no lo acaricies mucho, todavía.

PROBLEMA 9: Hola, soy una niña "cool" y que parece malota en el insti, por cómo me visto y actúo. Me pongo cruces en los coleteros y cinturones metálicos con el uniforme. Soy muy popular. Pongo huevos y veo pequeños seres voladores que me hablan. Pero a mí me gusta el pijo, un rubiales que trae locas a todas y que es don perfecto. ¿Crees que somos compatibles?

SOLUCIÓN: Hay un 90% de probabilidad de que sea tu chico predestinado, está clarísimo. A los chicos amables y responsables siempre les han atraído las chicas fashionistas que no saben lo que quieren ser en la vida. Da la casualidad de que él también pone huevos, así que tampoco le vas a parecer rara.

PROBLEMA 10: Tengo un pequeño problema. Soy un hombre, pero cuando me mojo con agua fría me transformo en mujer. ¿Seré aceptado?

SOLUCIÓN: No serás aceptado, serás perseguido por ambos sexos, los vuelves locos a todos: mujeres, hombres, gatos...

PROBLEMA 11: Mi problema es que soy una tía insoportable, engreída, mandona, y me aburro con todo. Estoy algo deprimida. Tengo un carácter horrible, y mis amigos me siguen porque yo los arrastro o porque me hacen la pelota. ¿Me merezco que me pase algo bueno?

SOLUCIÓN: No sólo te lo mereces, es que encima eres como una diosa. Desea todo lo que quieras, actúa como si el mundo fuera tuyo. 

PROBLEMA 12: Pues yo... soy muy tímido y resulta que debería poder hacer magia como todo el mundo pero no puedo apenas... En el instituto las chicas pasan de mí completamente. Encima dicen que si me excedo intentándolo, puedo morir. Soy la última mierda allí donde esté.

SOLUCIÓN: ¡Chico afortunado! Eres el fruto de generaciones y generaciones de magos ilustres. Tú no vales para nada, pero las hijas pechugonas de las familias importantes se darán tortas por conseguir tus preciados espermatozoides.

PROBLEMA 13: O- ha- yo!--- Me he enamorado perdidamente de un asesino en serie del que sólo sé lo que dicen en las noticias y que es conocido por un seudónimo. La policía de los cinco continentes lo está buscando, pero yo sólo vivo para él. ¿Crees que lo encontraré, llegaré a verle en persona y conocerle?

SOLUCIÓN: Nada más fácil. Sólo tienes que vender tu alma como quien dice y un día te lo encontrarás andando por una calle de tu misma ciudad. Además, sólo tú y precisamente tú puedes engancharlo, compartís algo que sólo vosotros dos sabeis. Y moral aparte, su cara no es el reflejo de su alma, pues la tiene muy bonita.

PROBLEMA 14: Vivo en una tienda de campaña en un bosque con la única compañía de un retrato recuerdo de mi madre. Es una situación un poco chunga. ¿Qué me espera?

SOLUCIÓN: Te espera una casa llena de tíos buenos un tanto raros. No sólo no estorbarás en casa ajena, sino que encima eres lo que ellos necesitaban.

PROBLEMA 15: Mis padres han muerto y voy a vivir con mi abuelo al que no conozco. 

SOLUCIÓN: Una maravillosa vida te espera. Un ejército de criadas guapas y complacientes se pelearán por servirte y te tratarán como a un rey, aunque no levantas un palmo del suelo.

Bueno, ya está bien por hoy. Aunque hay muuuuuchos más.
-¿No crees que estás siendo demasiado antipática ya con esto?
Sí, es posible. Llevas razón.

viernes, 18 de enero de 2013

Cómo triunfar en la vida, según el anime

Mientras crecemos y perdemos el tiempo (unos más que otros), no pasa nada. Pero llegados a cierta edad y sin que nadie nos hubiera avisado, un día pensamos: "Huy, que se me pasa el arroz y no tengo ni trabajo... Warning! Warning!" Aunque hay poco que puedas hacer, porque para entonces habrá 50 millones de niños de 12 años bilingües en el mundo que se han hecho "freelancers" a través de Internet. Nunca tendrás su piel ni su precocidad.

Pero, como bien sabe mi amiga Hipocondria, justo el otro día recibí un mensaje esperanzador.
- Es que yo me preocupo por ti.
Lo sé, lo sé. Estábamos ella y yo viendo dibujitos y hablando, de ná, de cosas normales nuestras, cuando de pronto lo vi todo claro. Tanto machacarnos, y no nos habíamos dado cuenta de que somos las malditas amas del mundo. En el anime están todas las respuestas.
- ¿A qué te refieres exactamente?
En mi pueblo, el menos apto para hacer cosas en la vida es el que pierde. El que no tiene cara para protestar, el que es demasiado tímido para venderse bien, el que tiene un defecto físico o no tiene dinero, nunca saldrá de ahí. No conseguirá un buen trabajo ni podrá acercarse a la chica guapa del pueblo. Puede ser feliz, pero está claro que el éxito y el reconocimiento social le van a dar la espalda siempre. Te guste o no, creas en el Ratoncito Pérez o no, el mundo jamás querrá a las personas fracasadas. Si pueden, huyen de ello como de la lepra, porque nadie quiere ser contado entre los fracasados.
- Lo que estás diciendo es despreciable. ¿Lo sabes?

Sí, pero el mundo es despreciable.
- Bueno, ¿y qué tiene eso que ver con las respuestas? Yo de momento sólo veo problemas.
¡Pues que es la hora de borrar todo eso! En el anime están todas las salidas. Por perdedor que seas, tienes que saber como yo supe el otro día, que tu vida va por el buen camino.
-¿Y eso?
Observemos una pequeña muestra de cómo todos los problemas tienen solución en los animes. No voy a poner nombres de animes para no hacer "spoilers", pero si los has visto los reconocerás.

PROBLEMA 1: Soy tan tímida que no puedo hablar sin que me tiemble la voz y la gente piensa por eso que soy distante y antipática.

SOLUCIÓN: No te preocupes, el tío buenorro del instituto te saludará el primer día con una sonrisa exclusivamente a ti. Captarás su atención sin importar que haya chicas mil veces más guapas que han sido sus amigas desde la infancia. Aunque no hagas absolutamente nada bien, él parece no tener ojos para nadie más que para ti.

PROBLEMA 2: Estoy tan acomplejada con mi físico que me hice gótica- emo para esconder mi cara para siempre de la luz del sol, y disfruto viendo gore aunque desde fuera parezco un bicho rarísimo.

SOLUCIÓN: Eres una chica dulce y femenina perfecta para hacer feliz a cualquier hombre. Tendrás la extraña suerte de ser la compañera de piso de cuatro tíos increíblemente guapos y entre ellos, el más el más el más deslumbrante se entenderá perfectamente contigo. Además eres un bellezón, es que no te han visto bien.

PROBLEMA 3: Soy muy guapa, increíblemente bella, pero mi cabeza está llena de serrín y no soy capaz ni de recordar cómo se dice "cafetera". Oh, y me han dejado desnuda envuelta en vendas en la basura.

SOLUCIÓN: Un paleto de buen corazón te recogerá sin ninguna mala intención y no se aprovechará de ti ni te venderá a un proxeneta. No tiene un puto duro pero es respetuoso, tierno, cariñoso, comprensivo contigo y llegará a quererte mucho.

PROBLEMA 5: Soy un friki que no sale de casa ni va al colegio porque tengo fobia social. Además, soy comprador compulsivo por Internet. ¿Tengo solución?

SOLUCIÓN: En lugar de comprar una muñeca hinchable por la Red, comprarás una muñeca victoriana legendaria por cuatro duros. Además la muñeca habla, es muy guapa y llegará a ser tu amiga, tu vida será interesante y tú un héroe que quizá supere con su ayuda todos los obstáculos.

PROBLEMA 6: Soy una especie de chica de compañía virtual, no tengo modo de escapar de este trabajo, y sé que el siguiente cliente me volverá a llevar al "videoclub", nadie me querrá, y así eternamente.

SOLUCIÓN: Da la casualidad de que precisamente el siguiente cliente no te alquiló para lo que tú crees, es que el pobre no se comía una rosca y sólo quería apoyo moral. Es una buena persona, y se va a dejar la piel por ti. Además tú lo vas a encontrar muy mono.

PROBLEMA 7: Del mundo de los idiotas, yo soy el que más; no apruebo un examen ni queriendo, soy el recadero del insitituto y la clase me hace bullying. Vivo solo ( y menos mal porque mi hermana es un poco rarita), no tengo dinero para comprar comida y un día de estos voy a morir de inanición. Estoy enamorado de la chica más bonita e inteligente, y rica, de todo el insti.

SOLUCIÓN: ¡Estás de enhorabuena! La situación es perfecta. A ella no le eres del todo indiferente, y tu lealtad le puede llegar al corazón. No tengas dudas.

Esto es interminable, así que vamos a hacer una pausa. Amigo, si esto te está gustando tanto como a mí, te espero en la segunda parte.