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Pues había hace un rato, Hipocondria mía, una loca pegando voces en mitad del cruce entre mi calle y la Avenida cercana. Era rubia, y tenía pinta de mochilera "fumada".
-¡Oh, una loca! Una amiga tuya.
Increpaba a los coches para que alguno parase y la recogiera, y por supuesto ninguno lo hacía.
-Bendita locura.
Gritaba "¡taxiiii!" desmelenada, corriendo en diagonal por mitad del cruce. Y claro, el pobre taxista daba un rodeíllo como podía y huía. Incluso pasó un furgón de la Guardia Civil y pasó de ella. Ella pegaba en la chapa de los taxis y se cagaba en sus muertos, ignorando el peligro de estar en mitad de la carretera. Es gracioso y simpático a veces, el ver la libertad con la que actúan los locos. Ellos se hacen su mundo y sus razones. Para esta, era incomprensible e indignante que los coches no parasen, ni los taxis, ante sus gritos. Y así se lo ha estado explicando muy bien a los polis que han llegado al rato, que, evidentemente, han venido a rescatarla amablemente, ya que los malvados taxistas no, y la han subido en el coche de policía con sus bártulos.
Adónde la han llevado no sé, pero ella seguro que pensaba que a un lugar de personas decentes como ella.
Bueno, yo estaba totalmente dormida con mi gripazo y mis pastis, cuando su voz merdellona me rescató de mis aburridos pensamientos sobre el trabajo. Me asomé a la terraza y allí estaba ella, corriendo y gritando en mitad de la carretera. Qué energía. Qué vitalidad.
Debe ser divertido correr por mitad de la amplia calzada cortando el tráfico. También debe ser divertido gritar a pleno pulmón en una ciudad de noche: "¡HIJO PUTAAAAS!" Anda que no se quedaría una a gusto. Sería genial. Correr, gritar, insultar y parar el tráfico. No se puede, porque la sociedad está siempre vigilando. Pero oh, es una pena.
Hay luna llena, y ahora en concreto por la influencia de este misterioso satélite, la marea está alta. Lo he oído en las noticias.
-Es un poco misteriosa la relación entre el mar y la luna.
Sí, Hipocondria, sí. Por lo menos para los profanos. Es incluso un poco romántico.
-Pues el mar no ha estado romántico para nada últimamente.
Lo sé. Tú también te has enterado, ¿verdad? Agazapada como estás en mi interior, seguramente te ha llegado el bombardeo constante de lo que ha sucedido.
-¡Totalmente, totalmente! Coincido totalmente con las palabras de Günther Oettinger, esto es el Apocalipsis, Apocalipsiiiiiiiis!...
Creo que la palabra "Apocalipsis" tiene algo que a la gente le encanta. Será porque suena a eucalipto. Ay, Hipocondria. No está bien hacer hipocondría social utilizando la catástrofe sucedida en un país admirable. Es grave, por supuesto. Es muy grave. Pero a veces tengo la sensación de que nos lo cuentan como una película de terror, donde el espectro puede aparecer en cualquier parte...
-¡La radiación puede llegar a EEUU! La radioactividad puede estar en tu pan del desayuno, en el ascensor, en el señor siniestro del bajo izquierda, en tu móvil al contestar llamada, en la manzana roja que te regaló la de la frutería. Puede aparecer debajo de tu manta o quizá ya se metió en tu cuerpo... ¡Ay Dios mío, los microsierverts! ¡Están en mi cuerpo, me muero, me muero!... Yodo, cómprame yodo....
Hipocondria, me avergüenzo de ti. Hay personas que están cerca de la central de Fukushima y están trabajando con esperanza para solucionar el problema, y hay personas que viven o están en refugios a pocos kilómetros y tratan de salir adelante. Y tú aquí gritando como una loca gilipolleces de periódico, a dos océanos de distancia. ¿No te da vergüenza, cabeza de chorlito?
Así que fuiste tú quien habló con el director de "El Mundo", los redactores de "El País", los directivos de Antena 3, TVE1, BBC y la Raiuno, y todavía tuviste tiempo gracias a tu ubicuidad de preparar el discurso del Comisario Europeo de Energía....
-Lo siento. Me dejé llevar.
Mira, pues a ver si te dejas llevar y les firmas un super-cheque a estas personas que ya se les están acabando las medicinas y hace mucho frío allí, sabes?
http://www.cruzroja.es/pls/portal30/portal.donante.donativo
http://www.google.com/crisisresponse/japanquake2011.html
O envía SMS (no importa el operador) al 28077 con la palabra JAPON (sin acento). El coste del mensaje (1'20€) se dedicará íntegramente a las víctimas del tsunami.
A ver si baja ya la marea, y las aguas vuelven a su cauce.